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/Ecos de las Metamorfosis de Ovidio (cont)

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Aracne
Orfeo y Eurídice

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/Ecos de las Metamorfosis de Ovidio (cont)

  1. 1. Ecos de las Metamorfosis de Ovidio (continuación) Parte tamen meliore mei super alta perennis Astra ferar, nomenque erit indelebile nostrum, Quaque patet domitis Romana potentia terris Ore legar populi perque omnia saecula fama, Siquid habent veri vatum presagia, vivam.
  2. 2. No era Aracne ilustre por la posición ni prosapia de su familia, pero sí por su arte <ul><li>Y no sólo los vestidos ya hechos, sino que también era agradable ver cómo los hacía, lo mismo que si con la lana aun en bruto formaba los primeros ovillos, que si entre los dedos oprimía el material y suavizaba las vedijas, semejantes a neblinas, haciéndolas ir y venir en largos recorridos, y lo mismo si con el ligero pulgar hacía dar vueltas al torneado huso, que si dibujaba con la aguja; bien se veía que Palas la había enseñado. </li></ul><ul><li>Y sin embargo ella lo niega, y, disgustándole maestra tan excelsa, dice: “Que compita conmigo. Si me vence, no me opondré a nada”. </li></ul>
  3. 3. Palas toma la figura de una vieja, se pone en las sienes falsas canas y sostiene además con un bastón sus miembros inseguros <ul><li>Colocan ambas en sitios distintos los dos telares y los tensan con </li></ul><ul><li>fina urdimbre. </li></ul><ul><li>No podría Palas, no podría la Envidia poner reparos a aquella obra; a </li></ul><ul><li>la varonil doncella rubia le dolió aquel éxito, y rompió aquellas ropas </li></ul><ul><li>bordadas que eran cargos contra los dioses. </li></ul>
  4. 4. “ Vive sí, pero cuelga, malvada” Sus cabellos se consumieron y al mismo tiempo la nariz y los ojos; la cabeza se le torna diminuta; en el costado tiene incrustados unos dedos finísimos; lo demás lo ocupa el vientre, del que hace ella brotar el hilo y como araña trabaja sus antiguas telas.
  5. 5. La recién casada durante un paseo sucumbió de la mordedura de una serpiente en el tobillo. <ul><li>Ah! se intorno a quest'urna funesta, Euridice, ombra bella, t'aggiri, Odi i pianti, i lamenti, i sospiri Che dolenti si spargon per te. Ed ascolta il tuo sposo infelice Che piangendo ti chiama e si lagna; Come quando la dolce compagna Tortorella amorosa perdé.   Orfeo ed Euridice , Gluck </li></ul>
  6. 6. Se presentó ante Perséfone y ante el soberano que gobierna el repulsivo reino de las sombras <ul><li>Pudo con diestra lira y dulce canto </li></ul><ul><li>Bajar Orfeo a la región oscura, </li></ul><ul><li>Y del dolor que eternamente dura, </li></ul><ul><li>El rigor suspender y el triste llanto. </li></ul><ul><li>De el divino concento pudo tanto </li></ul><ul><li>La fuerza, y de su fe constante y pura, </li></ul><ul><li>Que a recobrar su prenda mal segura </li></ul><ul><li>Halló entrada en los reinos del espanto. </li></ul><ul><li>Venturoso amador, si no rompiera </li></ul><ul><li>El precepto fatal, y conservara </li></ul><ul><li>El bien que con tan largo afán conquista </li></ul><ul><li>Mas ordena, ¡ay dolor!, la suerte fiera </li></ul><ul><li>Que cuanto con la dulce voz ganara, </li></ul><ul><li>Vuelva a perder con atrevida vista. </li></ul><ul><li>Juan de Arguijo </li></ul>
  7. 7. “ El motivo de mi viaje es mi esposa, en la que una víbora, al ser pisada, introdujo su veneno”. “Yo quise ser capaz de soportarlo, y no negaré que lo he intentado; el Amor ha vencido” <ul><li>Antiayer nos casamos; hoy querría, </li></ul><ul><li>Doña Pérez, saber ciertas verdades: </li></ul><ul><li>Decidme, ¿cuánto número de edades </li></ul><ul><li>Enfunda el Matrimonio en un solo día? </li></ul><ul><li>Un antiyer soltero ser solía, </li></ul><ul><li>Y hoy casado, un sin fin de Navidades </li></ul><ul><li>Han puesto dos marchitas voluntades </li></ul><ul><li>Y más de mil antaños en la mía </li></ul><ul><li>Esto de ser marido un año arreo, </li></ul><ul><li>Aun a los azacanes empalaga; </li></ul><ul><li>Todo lo cotidiano es mucho, y feo. </li></ul><ul><li>Mujer que dura un mes se vuelve </li></ul><ul><li>plaga;aun con los diablos fue dichoso Orfeo, </li></ul><ul><li>Pues perdió la mujer que tuvo en paga </li></ul><ul><li>Quevedo </li></ul>
  8. 8. Orfeo la recibió, al mismo tiempo que la condición de no volver atrás los ojos hasta que hubiera salido de los valles del Averno. <ul><li>Por temor a que ella desfalleciese, y ansioso de verla, volvió el </li></ul><ul><li>enamorado los ojos, y en el acto ella cayó de nuevo al abismo. </li></ul>
  9. 9. Con la doble muerte de su esposa quedó Orfeo no menos aturdido que el que vio asustado los tres cuellos del perro <ul><li>Suplicó Orfeo y en vano quiso volver a pasar; el barquero lo rechazó. </li></ul>
  10. 10. Durante siete días permaneció él sentado en la orilla, desaliñado y ayuno del don de Ceres; la angustia y la pena de su alma fueron su alimento. <ul><li>Orfeo por su Mujer, </li></ul><ul><li>Cuentan que bajó al Infierno; </li></ul><ul><li>Y por su Mujer no pudo </li></ul><ul><li>Bajar a otra parte Orfeo. </li></ul><ul><li>Dicen que bajó cantando, </li></ul><ul><li>Y por sin duda lo tengo, </li></ul><ul><li>Pues en tanto que iba viudo, </li></ul><ul><li>Cantaría de contento. </li></ul><ul><li>Montañas, riscos y piedras </li></ul><ul><li>Su armonía iban siguiendo, </li></ul><ul><li>Y si cantara muy mal, </li></ul><ul><li>Le sucediera lo mesmo </li></ul><ul><li>Cesó el Penar en llegando </li></ul><ul><li>Y en escuchando su intento, </li></ul><ul><li>Que pena no deja a nadie </li></ul><ul><li>Quien es casado tan necio </li></ul><ul><li>Al fin pudo con la voz </li></ul><ul><li>Persuadir los sordos Reinos; </li></ul><ul><li>Aunque el darle su Mujer </li></ul><ul><li>Fue más castigo que premio </li></ul><ul><li>Diéronsela lastimados, </li></ul><ul><li>Pero con Ley se la dieron: </li></ul><ul><li>que la lleve, y no la mire, </li></ul><ul><li>Ambos muy duros preceptos </li></ul><ul><li>Iba él delante guiando, </li></ul><ul><li>Al subir; porque es muy cierto </li></ul><ul><li>Que al bajar, son las mujeres </li></ul><ul><li>Las que nos conducen, ciegos. </li></ul><ul><li>Volvió la cabeza el triste; </li></ul><ul><li>Si fue adrede, fue bien hecho; </li></ul><ul><li>Si acaso, pues la perdió, </li></ul><ul><li>Acertó esta vez por yerro. </li></ul><ul><li>Esta Conseja nos dice </li></ul><ul><li>Que si en algún Casamiento </li></ul><ul><li>Se acierta, ha de ser errando, </li></ul><ul><li>Como errarse por aciertos. </li></ul><ul><li>Dichoso es cualquier casado </li></ul><ul><li>Que una vez queda soltero; </li></ul><ul><li>Mas de una Mujer dos veces, </li></ul><ul><li>Es ya de la dicha extremo </li></ul>
  11. 11. Orfeo había evitado entretanto todo amor femenino A muchas, sin embargo, las dominaba el ansia apasionada de unirse al poeta. Fue Orfeo también el que indujo a los pueblos de Tracia a trasladar a los varones tiernos el amor

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